Mindfulness como camino de desarrollo personal.

En ocasiones ocurre que nos cuesta gestionar nuestras propias vidas, nos sentimos estancados, abrumados, no sabemos con claridad hacia dónde vamos, nuestras relaciones entran en conflicto, y eso, nos hace transitar por estados de incomodidad, tensión, ansiedad o estrés.


Nuestra mente funciona de manera automática recordando el pasado y proyectando al futuro. Muy lejos del aquí y el ahora, del presente. Cuando eso ocurre, la parte inconsciente de nuestro cerebro, toma el mando de nuestra vida y la dirige a través de creencias, patrones o programas preestablecidos que fueron introducidos en nuestro cerebro desde muy pequeños, actuando como filtros con el cual interpretamos nuestra realidad.


Una mente inconsciente, o no observada, podría generar pensamientos rumiativos y negativos, creando un mundo ilusorio alimentado sistemáticamente de suposiciones, juicios e interpretaciones, que, al darles credibilidad, se transforman en emociones tales como la culpa, la vergüenza, miedo, odio, resentimiento, entre otras. Desde ahí, mis pensamientos, palabras y decisiones, estarán siendo alimentados con estas emociones.


A su vez, como no quiero relacionarme con esas emociones (por que tengo miedo a sentirlas) las evado con alguna distracción, como la televisión, el alcohol, la comida, o lo que sea para olvidarla. Cuando hacemos esto, estamos acumulando esa energía en nuestro interior, y si no nos hacemos cargo de ella, podría aparecer posteriormente como una reacción automática impulsiva con la persona que menos nos gustaría. Con el tiempo, esa procrastinación emocional va impactando en nuestro equilibrio provocándonos dolor físico o enfermedades de distinta índole.


Mindfulness se define como atención plena, es decir, ser más conscientes de nuestros pensamientos, sensaciones y emociones en el momento presente y sin juzgar.


Desde ahí, logramos despertar de la dispersión mental para estar atentos a nuestra mente y a nuestro cuerpo en cada momento.


Mindfulness es estar presente, es darme cuenta de lo que estoy haciendo mientras lo estoy haciendo.


Practicando Mindfulness nos hacemos conscientes de nuestro flujo de pensamientos inconscientes, recuperando el poder de mando de nuestras vidas, poniendo en coherencia lo que pensamos, sentimos, decimos y hacemos. Teniendo claridad de que somos los creadores de nuestra realidad y por ende, los que decidimos qué vida queremos vivir.


Al observarnos, vamos generando una nueva relación con nosotros mismos, más cariñosa, empática y compasiva, somos más conscientes de nosotros y nos cuidamos más.


Esta nueva relación es la clave de la transformación, es cuando conectamos con el amor incondicional, el amor hacia mi ser y el de todos los seres, lo que me permite cuidar mejor mis relaciones y al entorno interdependiente en el que convivimos.


Así como en la foto que aparece en esta publicación, tuve que hacer un gran zoom en mi cámara para identificar a los seres que estaban alimentándose de la hoja, el Mindfulness me ayudó a hacerle zoom a todos los aspectos de mi vida que antes estaban borrosos , a darme cuenta de la manera inconsciente con la que dirigía mi vida, y poder así conectar con el presente y la consciencia testigo.


Kike Ceballos


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